Las bestias y el papado: una visión histórica

 

Las bestias y el papado: una visión histórica

Lo que autores veían históricamente respecto a la simbología del papado y las bestias, especialmente las descritas en Daniel y Apocalipsis.

Vaticano, sede del papado y de la Iglesia Católica Apostólica Romana. (Foto: Unsplash)

La institución conocida como papado, cuya sede se encuentra en el Estado de la Ciudad del Vaticano desde 1929, ha sido objeto de numerosos análisis en el ámbito religioso. Con la reciente elección de un nuevo Papa, León XIV, vuelven a propagarse y comentarse diversas ideas relativas al significado profético bíblico del papado.

Una de las asociaciones más comunes del papado, al menos dentro de la línea de interpretación profética conocida como historicista, es con las bestias citadas en los capítulos 13 y 17 del libro de Apocalipsis. Pero ¿de dónde surge esta idea?

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Bestias y reinos

En primer lugar, un concepto importante para comprender en el texto bíblico es el de ‘bestia’. El teólogo Vanderlei Dorneles explica que el término bestia (del griego theríon y del hebreo chay) puede indicar animales o fieras salvajes, especialmente en el Antiguo Testamento. “Sin embargo, en el Antiguo Testamento griego, la palabra theríon también se usa como metáfora para representar a los enemigos políticos de Israel y Judá, como en Ezequiel 34”[1], comenta.

La idea, por tanto, es que esas bestias son reinos que, de alguna manera, se oponen a Dios y a su pueblo. Diogo Cavalcanti afirma que “las fieras pasan a representar naciones extranjeras destructoras que devoran (Oseas 8:8), saquean (Ezequiel 34:25) y destruyen la tierra a espada, dejándola desolada (Ezequiel 14:15), actuando también como una maldición de la alianza”.[2]

Gregory Beale, profesor de Teología y ministro ordenado de la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa, sigue el mismo razonamiento. En su comentario sobre Apocalipsis 13, observa que “sin excepción, la imagen de la bestia del mar se utiliza en todo el Antiguo Testamento para representar reinos impíos que persiguen al pueblo de Dios. El mismo simbolismo de cuernos y cabezas del libro de Daniel, aplicado al dragón en 12:3, 4, se aplica aquí (Apocalipsis 13) a otra bestia del mar para describir al subordinado terrenal del dragón”.[3]

Visiones históricas sobre el papado

Hemos visto que las bestias pueden ser reinos y no meramente una idea abstracta del mal. En términos de identificación histórica de esas bestias, se destacan dos interpretaciones. La primera sostiene que se trata del Imperio Romano en su fase opresora y hostil a los cristianos del primer siglo.

Por cuestiones de espacio, nos centraremos en la lectura historicista, que extiende esta imagen más allá de la Roma imperial o pagana.

Regresemos, pues, a la historia y a la manera en que algunos antiguos intérpretes cristianos de profecías bíblicas abordaban el tema (sin pretensión de agotarlo). Martín Lutero (1483-1546), uno de los conocidos reformadores protestantes, trató el tema en diversas obras, incluso en el panfleto de Wider das Papsttum zu Rom, vom Teufel gestiftet (Contra el Papado de Roma, fundado por el Diablo). Allí menciona al papado como la segunda bestia que “parece cordero, pero habla como dragón”.

El reformador anglicano inglés John Wesley (1703-1791) publicó en 1755 sus Comentarios sobre el Nuevo Testamento. Al analizar Apocalipsis 13, el precursor del movimiento metodista interpreta el mar como la Europa medieval densamente poblada, escenario en el que debe identificarse a la bestia. El piensa que, “esta bestia es el papado romano, como llegó a un punto hace seiscientos años, como está ahora y como estará por algún tiempo más”.[4] Destaca, además, el carácter híbrido de la bestia, “un poder no meramente espiritual o eclesiástico, ni meramente secular o político, sino una mezcla de ambos”.[5]

El clérigo anglicano inglés Joseph Mede (1586-1639) comparte una perspectiva similar. En Clavis Apocalyptica (1643), traducido al inglés como A Key to the Apocalypse, Discovered and Demonstrated from the Internal and Inserted Characters of the Visions [Una clave al Apocalipsis descubierta y demostrada desde los personajes internos e insertados de las visiones],  defiende que “la bestia de la tierra era el pontífice romano, es decir, el papa”. Comenta que “la bestia de dos cuernos, o falso profeta, es el pontífice romano con su clero, teniendo dos cuernos como el Cordero, con poder de atar y desatar en la tierra del cual se jacta como vicario, pero profiriendo idolatrías y masacrando a los santos como un dragón. Pues esta bestia fue autora y fundadora de aquella bestia de diez cuernos, que sustituyó al dragón en tiranía y blasfemias bajo la marca de la profesión cristiana".[6]

Poder religioso y secular

El teólogo metodista Adam Clarke (1762-1832), en The New Testament of our Lord and Saviour Jesus Christ [El Nuevo Testamento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo] (1846), también asocia lo que llama “imperio espiritual latino” con las bestias de Apocalipsis 13. Ve en la primera bestia un brazo secular y político que protege a la iglesia de Roma. En cambio, la segunda bestia, para Clarke, sería el brazo religioso y doctrinal, es decir, el papado, que dicta normas al mundo latino, lo que él consideraba como la imagen de la bestia.

El protestante irlandés no conformista e historicista, Henry Grattan Guinness (1835-1910) aportó al tema en Romanism and the Reformation [Romanismo y Reforma] (1887). Al comparar Daniel y Apocalipsis, concluyó que la bestia del mar es el papado por una serie de características comunes, incluido el período de 1.260 años de persecución en la época medieval. Guinness señala que “ya hemos llamado su atención sobre el hecho de que el papado es un poder complejo que requiere símbolos complejos para su prefiguración. Es al mismo tiempo un poder secular y eclesiástico; y el poder eclesiástico se atribuyó el derecho de crear lo secular, o de dotarlo de autoridad divina, y utilizó las energías del poder secular para la consecución de sus propios fines profanos”.[7]

También podrían citarse otros nombres que realizaron estudios muy parecidos y llegaron a conclusiones similares, como el reverendo presbiteriano de la Iglesia de Escocia Alexander Keith (1791-1880), el teólogo anglicano inglés Edward Bishop Elliott (1793-1875) y el teólogo presbiteriano norteamericano Albert Barnes (1798-1870).

Historicismo adventista

En el caso del adventismo del séptimo día, la visión de las bestias como reinos y una de ellas (la del mar) como el papado sigue siendo aceptada y enseñada. La comprensión escatológica de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, especialmente en este tema, es una continuidad de lo que otros comentaristas historicistas han construido a lo largo de los años. En su comentario sobre Daniel y Apocalipsis, de 1897, el teólogo adventista historicista Urías Smith (1832-1903) ofrece una explicación completa sobre la primera mitad del capítulo 13 de Apocalipsis, identificando la bestia del mar. Afirma que “al dragón le fue concedido su trono, poder y gran autoridad. ¿Por qué poder la Roma pagana fue sucedida? Todos sabemos que fue por la Roma papal... el gran hecho es evidente y reconocido por todos: la siguiente fase del imperio romano tras su forma pagana fue la papal.[8]

Una diferencia significativa, sin embargo, es que los adventistas del séptimo día, a diferencia de la conclusión de algunos de los teólogos citados, comprenden que la bestia de la tierra presentada en la segunda mitad del capítulo 13 del libro de Apocalipsis de Juan es más adecuadamente caracterizada como los Estados Unidos, y no como el papado. El análisis considera supuestos históricos y elementos presentes en la propia descripción bíblica.

Las conclusiones presentadas hasta ahora se basan evidentemente en el estudio profundo de los textos bíblicos desde la perspectiva historicista. Es decir, “en el historicismo, por lo tanto, las acciones divinas, las falsificaciones de Satanás y las respuestas humanas se presentan en una línea continua hasta la redención final. De ese modo, tanto Apocalipsis como Daniel cumplen su función como libros universales, con información relevante para todas las eras desde su composición”.[9]

Instituciones, no personas

Por último, merece aclararse una cuestión final. La interpretación historicista, abrazada por los adventistas del séptimo día, se centra en la idea de que las instituciones religiosas y seculares desempeñan un papel relevante con relación a la enseñanza bíblica y al propio panorama global. No existe, en la literatura adventista, ninguna interpretación dirigida a personas o grupo de personas, pues se entiende que las profecías apocalípticas no tratan de individuos específicos.

Un documento de junio de 2021 del Instituto de Investigación Bíblica de la Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, titulado Respuesta a las preguntas sobre la marca de la bestia, declara que la posición adventista no puede considerarse anticatólica. El pronunciamiento oficial subraya que la profetisa y cofundadora Elena de White (1827-1915), quien trató el tema en varias cartas y manuscritos, reconocía que los hijos de Dios están presentes en todas las denominaciones, incluida la Iglesia Católica. Gran parte de los escritos de White está compilada en la obra El conflicto de los siglos.

El documento oficial adventista añade, al hablar del pensamiento de Elena de White, que “ella entendió que la estructura de la autoridad de la Iglesia Católica se opone directamente a la Biblia y a su autoridad. Por tanto, la interpretación de Elena de White sobre Apocalipsis 13 es coherente con la teología adventista y con la interpretación historicista de las profecías de Daniel y Apocalipsis”.[10]

Es necesario respetar el hecho de que existen diferentes corrientes de pensamiento e interpretaciones sobre las bestias de Apocalipsis y el cuerno pequeño mencionado en el libro de Daniel. Existen otras maneras de comprender el tema en el mundo religioso. La perspectiva historicista, no obstante, es igualmente válida como perspectiva que debe conocerse y someterse a un estudio más profundo y sincero por parte del investigador que desee comprender el asunto desde todos los ángulos.

Victoria de los que siguen al Cordero

Lo más importante es reconocer que las profecías no tienen como foco principal a las bestias, al dragón o a los poderes del mal. El protagonismo profético es de Dios y de Jesucristo, simbolizado muchas veces como el Cordero. Al leer el final del versículo 10 del capítulo 13 de Apocalipsis, se constata que el apóstol Juan fue inspirado a escribir una nota de esperanza a los fieles a Dios, incluso ante la hostilidad y la arrogancia de la bestia del mar. El texto dice: “Aquí está la perseverancia y la fe de los santos” (Apocalipsis 13:10, RVR 1995).

El poder de las bestias puede resultar intimidante e incluso causar miedo, pero el libro de Apocalipsis siempre muestra una victoria contundente del pueblo que se mantiene perseverante y fiel a Dios y a sus enseñanzas. Es, al fin y al cabo, un grupo de personas que “han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos; y no amaron sus vidas hasta la muerte” (Apocalipsis 12:11, RVR 1995).

Felipe Lemos es periodista, con posgrado en Estudios Teológicos y editor en la Agencia Adventista Sudamericana de Noticias (ASN).


Referencias:

[1] DORNELES, Vanderlei. A besta de sete cabeças e seus antecedentes em textos da cultura antiga. HORIZONTE - Revista de Estudos de Teologia e Ciências da Religião, Belo Horizonte, v. 15, n. 48, p. 1423–1445, 2017.

[2] CAVALCANTI, Diogo de Araújo. O monstro leonino que surge do mar: um estudo de Daniel 7:1-4 à luz de sua relação intertextual com a Bíblia Hebraica e a literatura e iconografia do Antigo Oriente Médio. Dissertação de Mestrado, p. 121. Disponible en: https://teses.usp.br/teses/disponiveis/8/8158/tde-31072019-125515/pt-br.php.

[3] BEALE, G.K. Brado de vitória: um breve comentário do Apocalipse. São Paulo: Cultura Cristã, p. 251, 2017.

[4] WESLEY, John. Wesley's Notes on the Bible. Enhanced Version. Grand Rapids, MI: Christian Classics Ethereal Library. Agosto de 2010, p. 550. Versão disponível em: https://www.ccel.org/ccel/wesley/notes.html.

[5] Ídem.

[6] MEDE, Joseph. A Key to the Apocalypse, Discovered and Demonstrated from the Internal and Inserted Characters of the Visions. Tradução de R. Bransby Cooper. Grand Rapids, MI: Christian Classics Ethereal Library, 2012.

[7] GUINNESS, Henry Grattan. Romanism and the Reformation: from the standpoint of prophecy. Toronto: S. R. Briggs, [1887?]. Digitalização da University of Toronto Libraries, 20 mar. 2007.

[8] SMITH, Uriah. Daniel e Apocalipse: a resposta da história para a voz da profecia. Editora dos pioneiros: março de 2020, p. 419.

[9] CAVALCANTI, Diogo. Artigo O desafio dos métodos de interpretação. Disponible en https://noticias.adventistas.org/pt/coluna/diogo.cavalcanti/o-desafio-dos-metodos-de-interpretacao/

[10] Documento Resposta às perguntas sobre a marca da besta, junho de 2021. Disponible en: https://institucional.adventistas.org/pt/documentos/resposta-as-perguntas-sobre-a-marca-da-besta/

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