Voluntarios restauran más de 60 viviendas dañadas por huracán en Jamaica
quipo Nehemías, de la oficina administrativa de la Iglesia Adventista en el Caribe, une fe y acción para ayudar a comunidades afectadas

Un equipo de 34 voluntarios calificados de la Unión del Caribe (UC), una oficina administrativa de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, vviajó a Jamaica a inicios de este año para apoyar la reconstrucción en las regiones oeste y norte del país. Las tareas de reconstrucción a gran escala se dieron tras el paso del huracán Melissa, que azotó la isla a finales de octubre de 2025 y dejó una destrucción extensa en ambas regiones.
El grupo formó parte del programa "Nehemiah Skilled Volunteers Team" ("Voluntarios Especializados Nehemías", en traducción libre), y contaba con carpinteros, albañiles, peones, contratistas, ingenieros y representantes de unión provenientes de Barbados, St. Croix, St. Maarten, Dominica, Tórtola y Trinidad. La mayoría financió sus propios pasajes de avión y llevó sus herramientas personales, lo que reflejó un genuino espíritu de sacrificio y compromiso con la misión, informaron los líderes de la Iglesia.
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“No fuimos a Jamaica a simplemente reparar techos”, dijo el pastor Ashton O’Neil, coordinador general de esta misión. "Fuimos a reconstruir vidas. Cada clavo colocado y cada viga levantada fue un acto de adoración”.

A pesar de las limitaciones de tiempo y las condiciones desafiantes, la iniciativa dio como resultado la reconstrucción y reparación de múltiples comunidades.“Nuestros voluntarios entendieron que este era el ministerio en su forma más pura, y se entregaron sin hesitación”, añadió el pastor O’Neil.
El equipo se dividió en cuatro grupos, siguiendo todos ellos una programación exigente, El equipo se dividió en cuatro grupos y siguió una programación exigente. Cada día se levantaban muy temprano para los momentos devocionales y luego viajaban hasta 90 minutos hasta los sitios de trabajo, donde frecuentemente permanecían hasta la noche para completar las tareas estructurales y de techado.
Reconstrucción a grande escala
LoEn total, repararon 34 techos, construyeron seis casas completas y realizaron seis reparaciones menores en el territorio de la Asociación Oeste de Jamaica, otra sede administrativa de la Iglesia en el país.

Además, un equipo unido de la Asociación Caribeña del Norte y Trinidad extendió su servicio por una semana y media más en la región de la Asociación Norte de Jamaica, terminando ocho techos, construyendo tres casas y reparando otras tres estructuras adicionales.
Los proyectos incluyeron sustitución de techos, instalación de pisos, reconstrucción de paredes, colocación de ventanas y puertas, y rehabilitación estructural completa. Se brindó asistencia tanto a familias adventistas como no adventistas.
Muchos de los beneficiarios vivían bajo lonas sostenidas por estructuras improvisadas, sin paredes, puertas ni ventanas adecuadas. Varias viviendas habían sido destruidas o declaradas estructuralmente inseguras, informaron líderes de la Iglesia.
Coordinados para la misión
El pastor de la iglesia local de Dominica, Ezra Fabian, proveyó el liderazgo técnico para esta iniciativa, enfatizó la unidad que caracterizó al equipo regional. Para él, lo que más resaltó fue "el nivel de cooperación y profesionalismo”.
“Trabajadores calificados de diferentes islas se unieron en un solo cuerpo y una misión. Aunque los desafíos fueron reales, su entrega y compromiso fueron todavía mayores", dijo el pastor Fabian.

"Puede que hayamos dormido en literas y viajado largas horas cada día, pero cada sacrificio valió la pena", aseguró Dayle Haynes, de la Asociación del Caribe Oriental. "Cuando ves a una familia salir de debajo de una lona y entrar a una casa segura, te das cuenta de que esto es más que construcción, es la compasión en acción."
El pastor Glen O. Samuels, presidente de la Asociación Occidental de Jamaica, expresó su profundo agradecimiento por la colaboración regional. “La Unión del Caribe ha demostrado lo que significa ser verdaderamente una familia en Cristo. Esos voluntarios sacrificaron y dieron de su tiempo, recursos y fuerzas. El occidente de Jamaica no va a olvidar esta expresión de amor y solidaridad”, declaró.

Necesidades continuas
Orville Morris, uno de los responsables de los sitios de trabajo, destacó la urgencia de un apoyo continuo. "Lo que logramos en pocos días marcó una diferencia significativa", señaló. "Pero todavía hay muchas familias esperando. Con más recursos y más personas ayudando, podemos acelerar el trabajo y restablecer la estabilidad de comunidades enteras."
Sin nuevas intervenciones, muchas comunidades seguirán enfrentando importantes desafíos humanitarios y de infraestructura en los próximos meses.
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